Aislamiento digital

A mayor presencia digital, mayor soledad. ¿Somos inmunes los sanitarios?

Este es un tema que reconozco que me causa muchísimo respeto. Hablar de emociones, psique, incluso depresión, no es un tema para hablar a la ligera. Pero en base a una noticia que leí en Forbes hace unos días me parece interesante hablar de la soledad que, en algunos casos, deja entrever la gente en redes sociales. ¿Estamos ante el mismo fenómeno en el caso de los sanitarios? 

 

 

 

¿A qué viene esto? Antecedentes.
Como os dije el otro día, al presentar el cambio de rumbo del blog, no creo en los blogs vacíos que no transmiten. He pasado, en estos últimos dos años y medio, por muchas cosas, y sí, como farmacéutico rural, en algunos momentos me he sentido solo, profesionalmente solo.

Pero esta entrada no sólo viene porque a mí me haya dado por teorizar o filosofar sobre el aislamiento digital. Esta semana tropecé con esta noticia en la edición americana de la Revista Forbes: Social Media May Make You Feel Socially Isolated: Study. La redactora nos cuenta cómo, a medida que los investigadores aprenden más acerca de las extrañas tendencias antisociales que se producen en las redes sociales, vaya paradoja, están comenzando a entender cómo se ve afectado por nuestro comportamiento y estados de ánimo lo que acontece en las redes sociales.

Un nuevo estudio publicado en el American Journal of Preventive Medicine muestra que las personas que utilizan más las redes sociales reportan sentirse socialmente más aislados. No es la primera vez que podemos leer algo similar: estudios anteriores han llegado a conclusiones similares, encontrando que pasar más tiempo en redes sociales está vinculado a la depresión, los celos, una baja autoestima y/o sentimientos de inferioridad. La pregunta es, ¿qué viene primero, los problemas psicológicos o las redes sociales?

El equipo de la Universidad de Pittsburgh realizó el la investigación contando con sujetos comprendidos entre los 19 y los 32 años. Los investigadores calcularon cuánto tiempo pasaron en las redes sociales más populares Facebook, YouTube, Twitter, Google Plus, Instagram, Snapchat, Reddit, Tumblr, Pinterest y LinkedIn. También les pidieron que completaran el cuestionario PROMIS (Patient-Reported Outcomes Measurement Information System), que prueba, entre otras cosas, cómo las personas se sienten socialmente conectadas o aisladas.

Sanitarios, soledad de las redes sociales.
Imagen: Pixabay.

No es sorprendente, o sí, según vuestro punto de vista, que las personas que pasaban más tiempo en las redes sociales -dos horas al día o más- tuvieran el doble de probabilidades de sentirse socialmente aisladas que las personas que pasaban menos de media hora al día en ellas. Y en términos de número de veces que una persona visitó los sitios, los que visitaron 58 veces o más en una semana tuvieron tres veces más posibilidades de sentirse socialmente aislados que aquellos que visitaron nueve o menos.

El equipo investigador sugiere algunos mecanismos diferentes para explicar esta paradoja. Uno de ellos es que las Redes sociales son una pérdida de tiempo horrible, y simplemente consumen tiempo que de otro modo podría ser gastado en la vida real de persona a persona, mediante la socialización. Otras teorías son que ver imágenes de personas en eventos divertidos puede exacerbar los sentimientos de ser excluidos, y que ver los “rollos” destacados de otras personas puede inspirar sentimientos de celos. La exposición a representaciones tan altamente idealizadas de la vida de los compañeros puede provocar sentimientos de envidia y la creencia distorsionada de que otros llevan vidas más felices y más exitosas, lo que puede aumentar la sensación de aislamiento social percibido”.

Según nos cuenta Alice G. Walton en Forbes, las investigaciones realizadas en el pasado ciertamente han dejado entrever el mismo fenómeno. Un estudio realizado el año pasado encontró que tener un círculo más grande de amigos en las redes sociales no significa mucho, como podréis imaginar. Es más, parece que hay un límite en el número de verdaderos amigos para poder tener, no importa lo que nuestros perfiles de redes sociales puedan indicar. Seguro que esto os suena a todos. Los autores sugieren que para las amistades reales, es necesario que exista un contacto personal en persona para sostenerlo: Las conexiones virtuales no constituyen una verdadera amistad.

Y otro trabajo científico no sólo ha insinuado el fracaso de las redes sociales para conectarnos, sino que se establecen algunos de los mecanismos específicos detrás de él. Un estudio hace unos años, por ejemplo, observó cómo la gente se relacionaba con las publicaciones de sus conocidos en otros en Facebook. Hacer cualquier tipo de comparación entre el yo y el otro estaba vinculado a más sentimientos de depresión, y no sólo para comparaciones ascendentes, donde la vida de una persona parece mejor que la suya. También se dió en comparaciones hacia abajo, donde alguien se siente superior. Incluso las comparaciones neutrales estaban relacionadas con la depresión, lo que parece sugerir que, sin las relaciones sociales reales, las comparaciones estilo instantáneo que vienen junto con las redes sociales pueden ser parte del problema, si no una causa real.

La autora principal del primer estudio que os hemos comentado, señala que no está totalmente claro en qué sentido va la relación: “Todavía no sabemos qué vino primero -el uso de redes sociales o el aislamiento social percibido”, dijo Elizabeth Miller en un comunicado de prensa . “Es posible que los jóvenes adultos que inicialmente se sintieran socialmente aislados se volviesen hacia las redes socialesl, o que su mayor uso de estos social media de alguna manera les llevara a sentirse aislados del mundo real, pero también podría ser una combinación de ambos. El aislamiento social llegó primero, no parecía aliviarse pasando tiempo on line, incluso en situaciones supuestamente sociales “.

Y esto es realmente el problema: seguimos volviendo a las redes sociales. Y esto, según han encontrado otros estudios, es porque seguimos pensando que nos dará un impulso y nos hará sentir mejor. Pero en realidad, nos hace sentir peor. Esa creencia errante es parte del círculo vicioso. ¿Estamos atrapados?

Sabemos que dejar de fumar parece hacer que la gente se sienta mejor. Pero las redes sociales tienen sus beneficios, como mantener en contacto amigos y familiares separados por grandes distancias. Tal vez no es necesario renunciar por completo. Tal vez la reducción, o el ajuste de nuestra actitud hacia ellas sea suficiente. O tal vez eso es sólo el tipo de pensamiento ilusorio y la racionalización que mantiene a una persona a volver por más.

¿Se produce el mismo fenómeno en los sanitarios? 5 ejemplos:
Sanitarios o no, todos somos humanos. Pero al leer la noticia me preguntaba si la ingente masa de sanitarios activos en las redes sociales estamos en las mismas circunstancias. Hay mucha alcahueta, con título de licenciado o sin él. Aunque en próximas entradas pretendo hablar de lo limpia, o lo turbia, que se encuentra el panorama del Social media a nivel farmacia española, hoy no pretendo ocuparme de ello.

Imagen: José Alba Fotos. Pixabay.

Hay varias situaciones que se producen cuando hablamos de la soledad del sanitario español que se encuentra en las redes sociales. Sin entrar en temas personales, que está claro que acaban influyendo, y de qué manera, en el comportamiento de cualquier ser humano en las redes sociales, hay matices. Se me ocurren, así a bote pronto, algunos perfiles de soledad en el sanitario:
  • Farmacéutico rural, (extrapolable en gran medida a médicos y enfermeros): muchísimas veces hablamos de un profesional sanitario único recurso en su población, atado por sus posibilidades, guardias, imposibilidad de contratar a un adjunto, etc. Sí, en este caso hay soledad, y muy grande. A veces no tienes un compañero con el que compartir pareceres o inquietudes. En este caso, las redes sociales están para ayudar.
  • Profesional sanitario quemado: sí, los hay. Todos hemos estado en alguna época más o menos quemados, por lo que sea: impagos, situaciones injustas, recortes, sobrecarga de trabajo, etc. Este profesional sanitario es un perfil también activo en redes.
  • Farmacéutico, o cualquier sanitario con necesidad de llamar la atención. Todos conocemos a gente que constantemente requiere atención y hace lo posible por captarla. Pues bien, en las redes sociales, y en el caso de los sanitarios, sucede igual. No necesito dar ejemplos. ¿Os parece que hay algún trastorno o soledad tras ello?
  • Sanitario en el extranjero. Esta puñetera crisis se ha llevado gran parte de nuestro talento al exterior. Las redes sociales son, en muchos casos, un nexo de unión con la cultura, los amigos, los compañeros, y la profesión que dejaron atrás (aunque la sigan ejerciendo en otro país). ¿Soledad? Seguro, a la fuerza, otro caso beneficioso de redes sociales.
  • Sanitario envidioso:  estos perfiles autodestructivos de entrar en facebook, envidiar a compañeros, ver los logros del otro, etc son, o pueden ser, indicativos de un sanitario al que le gustaría cambiar algo su situación: imposibilidad de escalar en su carrera, compañeros que tomaron una u otra decisión que les diferenció del sujeto. Seguro que se os ocurren muchas más cosas y os vienen a la mente muchos casos.

 

Mi humilde punto de vista.
En mi caso, paradójicamente, el día en el que todo cambió para siempre en mi vida, cuando se desató el cataclismo, estaba en una reunión en Madrid del Foro ConTIC, que impulsó Menarini, hablando con otros compañeros sobre redes sociales, tecnologías de la información y la comunicación. Y ahí saltó todo por los aires.
¿A qué viene esto? He pasado, salvo por salidas puntuales, por un pequeño desierto laboral condicionado por las circunstancias personales. Las redes sociales han sido de gran ayuda en muchos momentos. Pero también es justo reconocer que pude, en algunos momentos, haber sido el perfil de usuario que denotaba soledad profesional: dificultad para asistir a eventos, congresos, formaciones. Por eso, esta entrada comenzó siendo un comentario curioso y acabó por convertirse en algo más personal.
Además de medidas que aún no llegan a todos, como puede ser el caso de la iniciativa “Contra el aislamiento digital” que también promueve Menarini y que reúne a algunos de los influencers más famosos a nivel sanitario, hemos de seguir trabajando para romper muros y convertir las redes sociales en un elemento de unión y de vertebración. Todo ello sin caer en los comportamientos mentales poco recomendables que se han descrito.
El caso más llamativo es, quizás, el de los farmacéuticos rurales. Aunque internet ha abierto canales de comunicación magníficos, hay que ser conscientes de la soledad de muchos profesionales que buscan en las Redes Sociales no una salida a su soledad personal, que también pudiera ser, sino, una salida a su soledad profesional. Es necesario que, entre todos, ayudemos a construir unas redes sociales más equitativas e integradoras. Seguro que salimos ganando.

 

Un pensamiento en “A mayor presencia digital, mayor soledad. ¿Somos inmunes los sanitarios?

  1. Chejo

    Estimado, excelente articulo. Sería genial, si le pudieras dar una revisión al tema en un tiempo. Actualmente ha salido mucha más información al respecto en relación a trastorno de personalidad que se han ido dando….con el uso excesivo de redes.

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